
La celulitis es una alteración notable y visible del tejido celular subcutáneo, esto se refleja en la piel afectando a la mujer tanto física como psicológicamente.
Existen diferentes causas que la originan, entre ellas la acumulación de grasas, los problemas hormonales y de circulación sanguínea, el envejecimiento del tejido, el estrés, el sedentarismo, la postura y la herencia, entre otros.
En las mujeres la celulitis aparece con mayor frecuencia a partir de la adolescencia, con el primer ciclo menstrual, ya que aumentan los estrógenos (hormona femenina), facilitando así la acumulación de depósitos grasos y la retención de líquidos. Esta hormona también sufre alteraciones durante el embarazo y la menopausia.
Las zonas más vulnerables a la aparición de celulitis son los glúteos y las nalgas.
Se puede conseguir una importante mejora con un tratamiento de mesoterapia en el que se inyectan sustancias lipolíticas y vetónicas en la zona a tratar.