
La reducción de mamas o mamoplastia de reducción es un procedimiento quirúrgico para disminuir el tamaño de las mamas, mediante la extirpación de grasa, tejido mamario y piel, haciéndolas más pequeñas, ligeras y firmes. Además puede reducir el tamaño de la areola. Las mujeres con mamas grandes pueden presentar algunos problemas debidos a este exceso de peso, como el dolor de espalda y de cuello así como irritaciones de la piel debajo de la mama. La finalidad de la mamoplastia de reducción es proporcionar a la mujer unos pechos más pequeños y con una forma más proporcional al resto de su cuerpo.
La reducción de mamas se realiza generalmente para aliviar un problema físico, más que por motivos puramente estéticos. Muchas mujeres que se someten a esta intervención están preocupadas por el excesivo volumen de su pecho que interfiere con muchas actividades y causa molestias físicas. En la mayoría de los casos se espera hasta que el pecho se haya desarrollado completamente, aunque puede realizarse antes si los problemas físicos son muy importantes.
La mamoplastia de reducción, la realizamos en un quirófano totalmente equipado y con las máximas garantías, en el Hospital Rey Don Jaime de Castellón o en el Hospital 9 de Octubre de Valencia.
La cirugía se realiza bajo anestesia general.
Una reducción mamaria dura entre 2 y 4 horas.
Existen diversas técnicas, pero generalmente las incisiones tienen forma de ancla colocándose alrededor de la areola, en una línea vertical hacia abajo desde la areola y en una línea horizontal en el surco que hay debajo del la mama. A través de estas incisiones se extirpa el exceso de piel, grasa y tejido mamario y se recoloca la areola y el pezón en su nueva posición; en algunos casos se puede asociar liposucción. En la mayoría de los casos la areola se mantiene unida a sus vasos sanguíneos y a sus nervios, manteniendo la sensibilidad normal o casi normal; Tras la cirugía se colocan unos drenajes y un vendaje alrededor de las mamas.
Es necesario el ingreso, dándose el alta al día siguiente.
La mayoría de las molestias se controlan bien con la medicación prescrita aunque las mamas pueden molestar durante la primera semana. El vendaje o los apósitos serán retirados al día siguiente, al igual que los drenajes, siendo sustituidos por un sujetador especial, que deberá llevar durante 2-3 semanas. Los puntos se retiran entre los 7 y 14 días.
Tras una reducción de mama en pocos días podrá hacer vida casi normal, aunque deberá limitar la actividad física intensa durante las primeras 2 o 3 semanas.
Todos los años se realizan cientos de mamoplastias de reducción, una técnica segura, siempre y cuando se seleccione bien al paciente, el quirófano esté bien equipado y sea realizada por un equipo de profesionales cualificado. Sin embargo, siempre que se realiza una cirugía existen riegos, al igual que complicaciones relacionadas con este procedimiento en concreto, complicaciones que le son explicadas con detalle en la consulta y que se pueden reducir si se siguen las instrucciones que proporcionamos a los pacientes tanto antes como después de la cirugía.
Es importante recordar que tras una reducción mamaria las cicatrices son permanentes, y que mejoran con el tiempo hasta convertirse en una línea clara casi invisible.
Tras una reducción mamaria pasarán unos meses hasta que sus mamas adquieran el aspecto definitivo; aún así, las mamas cambiarán ante los estímulos hormonales normales, el embarazo o los cambios de peso.
La decisión de someterse a una mamoplastia de reducción es algo muy personal que no todo el mundo tiene porqué entender; si la paciente está satisfecha, la intervención habrá sido un éxito.
La información contenida en esta página es de carácter informativo y en ningún caso puede, ni pretende, sustituir la información proporcionada de manera individualizada en la consulta.

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